La semana:

Los principales índices bursátiles estadounidenses – Dow Jones, S&P500 y Nasdaq – siguen superando sus máximos históricos semana a semana desde la vuelta del verano que comenzó este rally alcista. Los progresos en la negociación comercial entre Estados Unidos y China son los principales causantes de estos continuos máximos en la bolsa estadounidense. Hay que recordar que el próximo jueves el mercado estadounidense se mantendrá cerrado por la celebración de Acción de Gracias, mientras que el viernes – inicio de las ventas navideñas con la celebración del llamado “Black Friday”- la bolsa estadounidense cerrará antes de lo habitual, al operar solo media sesión. El optimismo en cuanto al cese de la batalla arancelaria que mantienen las dos principales potencias económicas del mundo, no solo lo celebra la bolsa estadounidense sino también los principales índices bursátiles de todo el mundo. En el caso de Europa, el principal índice europeo Eurostoxx 50 está rozando un nuevo máximo del año en torno al nivel de 3.700. Cada vez está más cerca de su máximo postcrisis de 3.836 puntos marcado en abril de 2015.
Ahora que se acerca el año 2020, año electoral en EE. UU., consideramos conveniente hacer un repaso a cómo se presenta un año electoral que seguro dejará muchos titulares y moverá mucho el mercado. La semana pasada nos llegaba un artículo de Credit Suisse muy interesante al respecto. En primer lugar, las estadísticas indican que un año de elecciones suele ser alcista. Aun así, lo que marcará el tono de los mercados serán las promesas de los candidatos. Los sectores que están en el punto de mira son Salud, Tecnología, Financieras y Energía. Al candidato republicano ya lo conocemos, el presidente Trump probablemente vuelva a hacer una campaña muy ruidosa llena de tweets y propuestas llamativas. En lo que al mercado se refiere ha resultado ser un presidente estupendo, que incluso llegó a presionar a la Reserva Federal para que bajara tipos de interés cuando las cosas se pusieron feas a finales de 2018. El que no se conoce todavía es el candidato demócrata, ya que aún está por ver quién ganará las primarias del partido. La mayoría de los candidatos concuerdan con frenar la guerra comercial y podrían retirar la reforma fiscal. Otras propuestas que se barajan apuntan a una regulación mucho más intensa en sectores como el Financiero (con límites a los ingresos de los bancos en algunas de sus líneas de negocio e impuestos a las transacciones financieras), y restricciones operativas a los grandes conglomerados Tecnológicos en aras de la protección del individuo. Las propuestas demócratas respecto al sector Salud son mucho más agresivas, algunas extremas como el “Medicare for All” o la abolición de los seguros privados de salud. Por último, otro sector potencialmente afectado es el de la Energía. Las propuestas demócratas en ese sentido van, desde prohibir directamente el fracking, a introducir mecanismos de protección al medioambiente, impuestos al carbono, y objetivos de reducción de emisiones mucho más estrictos. Por ahora en cabeza de las encuestas se encuentra Elisabeth Warren, conocida por ser la candidata más populista y radical en sus propuestas. Probablemente una victoria demócrata sería peor vista desde Wall Street. Aun así, como en todo proceso electoral, va a haber mucho ruido, y habrá que esperar a sacar conclusiones una vez los resultados de las elecciones dejen claro cuáles son las políticas que se van a poder implementar.

Impacto:

Con motivo de la celebración de la Cumbre de Cambio Climático, estamos viendo numerosas noticias relacionadas con el mismo, lo cual es bueno ya que ayuda a concienciar de los efectos tan devastadores que tiene un mal cuidado de nuestro hogar a todos los niveles. Uno de los principales responsables de este problema de dimensiones inimaginables es el CO2 y la emisión de los denominados gases de efecto invernadero derivados, los cuales, han alcanzado máximos históricos. En el informe anual sobre concentración de gases invernadero, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó de que la concentración media mundial de CO2 alcanzó las 407,58 partes por millón en 2018, un 0,56% más que en 2017. Ello supone una concentración equivalente al 147 % de la registrada en niveles preindustriales (año 1750), y una subida anual superior a la media de los últimos 10 años. El secretario general de la OMM señaló en la presentación del informe que la última vez que se dieron concentraciones tan altas de CO2 fue hace entre tres y cinco millones de años, y entonces la temperatura era de dos a tres grados más cálida y el nivel del mar entre 10 y 20 metros superior al actual. El informe también indica que el metano, segundo gas causante del calentamiento global, alcanzó 1,86 partes por millón en 2018, otro máximo histórico y que muestra niveles superiores al doble (259 %) de los de la era preindustrial. Para cumplir con el Acuerdo de París debe revertirse el actual gasto energético global, en el que el 85% de la energía es obtenida de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas) y sólo un 15 de fuentes renovables, hidrógeno o centrales nucleares.

El faro de los mercados:

Semana de Acción de Gracias en EE. UU. Una semana atípica con menos horas laborales de lo habitual, y un fuerte descenso de la actividad. Y para muchos inversores institucionales norteamericanos, estas fechas equivalen a cerrar el año. La Reserva Federal lo ha conseguido: ha llegado a este “cierre” de año con los Índices de renta variable en máximos, tal y como hemos señalado al comienzo de esta nota. El estado de ánimo de los consumidores norteamericanos se encontrará fuerte de cara al período navideño. Sin embargo, en las últimas semanas se han disparado las operaciones corporativas a nivel global. Las compañías optan por comprar a otras o integrarse con otras cuando las alternativas para mantener el crecimiento en beneficios son escasas. En otras palabras, históricamente las operaciones se han disparado (por el momento solo se han acelerado) cuando estamos cerca del final de un ciclo. Es un tema para vigilar. Y también hay que vigilar ciertos indicadores estadísticos internos de los mercados de renta variable, que están registrando comportamientos que en otros períodos han coincidido con momentos previos a ajustes en las cotizaciones de renta variable. Por ello, pese a estar ya muy cerca de final de año, no conviene bajar la guardia (muchos no podrán olvidar lo visto en diciembre del 2018). El mercado ha comprado el apoyo de los bancos centrales y las expectativas de un próximo acuerdo “inicial” entre EE. UU. y China. ¿se repetirá la frase de “compra el rumor, vende la noticia”? Veremos.

La noticia amable:

Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Adís Abeba (Etiopía) ha desarrollado una tecnología que permite extraer el fluoruro del agua de una manera barata y sostenible. Un hito que permite combatir la fluorosis, una enfermedad ósea causada por el consumo de agua con fluoruro, que es un contaminante de origen geológico presente en las aguas subterráneas. Millones de personas en Etiopía están expuestas a esta enfermedad. Esta tecnología se basa en las zeolitas, un mineral abundante en la zona del valle del Rift que permite filtrar el fluoruro. La patente ha sido transferida a la empresa canaria Tagua SL que ha puesto en marcha la fabricación a escala comercial del filtro. Además, la colaboración del CSIC con la ONG Amigos de Silva ha posibilitado el desarrollo de dos plantas potabilizadoras con zeolitas, inauguradas este 23 de noviembre. La implementación de esta tecnología es resultado de un proyecto liderado por el CSIC y la ONG Amigos de Silva, que ha contado con financiación de la Fundación española Juan Entrecanales de Azcárate y la Stiftung Freie Gemeinschaftsbank (Suiza), para proporcionar agua potable a las comunidades rurales del valle del Rift. Con el desarrollo de esta tecnología se muestra el firme alineamiento de la investigación del CSIC con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas, y en este caso muy especialmente con el objetivo 6, denominado Agua limpia y saneamiento.

La frase:

Y nos despedimos con una frase del nobel Joseph Eugene Stiglitz: “Hemos permitido que los mercados modelasen ciegamente nuestra economía, y al hacerlo, también nos han modelado a nosotros y a nuestra sociedad. Ahora tenemos la oportunidad de preguntarnos si la forma como nos han modelado es lo que queremos”.