Los bancos centrales y el juego de las sillas musicales

La semana:

Semana en la que hemos celebrado nuestro comité mensual de inversiones del mes de enero. Por el lado macro pocas cosas destacables en estas semanas de transición del 2019 al 2020. Lo más reseñable sigue siendo el papel de protagonismo adoptados por los bancos centrales, inyectando liquidez en el sistema, y con ello dando soporte a los activos de riesgo en los mercados financieros.  El consenso de los analistas estima un 2020, en el que el crecimiento económico registrará una cierta moderación con respecto al 2019, y sin grandes presiones inflacionistas. Paralelamente, no prevén cambios significativos en las políticas monetarias de los principales bancos centrales, considerando incluso la posibilidad de asistir a alguna bajada adicional por parte de la Reserva Federal coincidiendo con una posible desaceleración en el mercado laboral norteamericano.  No obstante, hay que señalar que Suecia, que fue la primera en adentrarse en el mundo de los tipos de interés negativos ha sido la primera en salir de los mismos. Pero por el momento el mercado no ve un cambio de actitud en el Banco Central Europeo, aunque tras los cambios en la composición de su Consejo habrá que monitorizarlo no vaya a ser que surja una sorpresa inesperada.

Y en los mercados financieros, y dado que no ha habido novedades por el lado de los bancos centrales, la inercia se ha mantenido. El aumento de la tensión entre EEUU e Irán fue flor de un día y pasó prácticamente inadvertido en los mercados financieros. Las Bolsa americana sigue registrando nuevos máximos, arrastrado fundamentalmente por las compañías tecnológicas. El valor de mercado de Apple ya supera al del PIB español, habiendo incrementado su valor en los últimos cuatro meses en un valor aproximado de 400.000 Mll USD. Y ello sin que hay habido cambio alguno en los fundamentales de la compañía, por lo tanto, solo puede ser achacado a la liquidez de los bancos centrales. En los mercados de renta fija, la renta fija soberana ha corregido algo en precio, generando así un repunte en rentabilidades, aunque poco espectacular. Por su lado en los mercados de crédito corporativo, hemos seguido viendo el estrechamiento de diferenciales, alimentado lógicamente por ese apetito por el riesgo.

El USD, aunque se depreció hacia la zona de los 1,123 frente al Euro para cerrar 2019, lo cierto es que en las jornadas recientes ha recuperado algo de terreno hacia la zona del 1,1130. Las crecientes tensiones geopolíticas han vuelto a elevar el interés por el oro y otros metales preciosos, aunque creemos que puede tratarse de algo transitorio, si bien es cierto que es un activo que está siendo muy recomendado por los grandes bancos de inversión.

En el próximo mes, además de la firma del acuerdo comercial entre EEUU y China (algo que sucederá muy probablemente el miércoles 15 de enero), los inversores prestarán especial atención a los beneficios empresariales del cuarto trimestre del 2019, que empiezan a publicarse esta misma semana. La estimación de los analistas es de una caída del 2,0% en el beneficio por acción de las compañías del S&P500 en EEUU. Pero obviamente el interés estará en conocer las guías que puedan ir dando de cara al 2020.  

Impacto:

El mercado de bonos ligados a la sostenibilidad ha superado la barrera de los 100.000 Mll USD en 2019, según datos publicados por Environmental Finance, un proveedor de servicios y noticias relacionadas con la sostenibilidad.  Solo el año pasado se colocaron en Europa 43.500 Mll € en bonos con grado de inversión de deuda de empresas con algún componente vinculado a la sostenibilidad, siendo todavía las emisiones verdes las que mayor importancia tienen con un 46% del total. Pese a que las emisiones vinculadas a criterios sostenibles y sociales son todavía marginales, este año hemos visto a entidades como Enel lanzar una emisión cuyo rendimiento está vinculado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) o el préstamo revolving por valor de 1,4 bn USD otorgado a la empresa de educación americana Pearson vinculado con el ODS 4 Educación de calidad. En España, seis entidades emitieron deuda verde: Telefónica, Santander, BBVA, FCC, Acciona y Greenergy. Para este año la perspectiva es que el ritmo de emisiones siga aumentando, y que cada vez más las entidades alineen sus necesidades de financiación con los compromisos a cumplir con la sociedad y el medio ambiente.  “

 

El faro de los mercados:

Parece evidente que los inversores siguen jugando al juego marcado por los bancos centrales. A mayor liquidez, mayor inflación en los activos financieros. Y la aceleración por parte de la Reserva Federal en los últimos meses del 2019 en lo que a liquidez se refiere se ha traducido en unos Índices de renta variable en máximos históricos, con unas valoraciones que, siendo generosos, podríamos calificar cuanto menos de algo más que ajustadas, ya que los beneficios empresariales en 2019 no crecieron. Y con estos bueyes hay que arar. Hay que adaptarse al entorno en el que nos encontramos. No obstante, conviene recordar que el juego marcado por los bancos centrales es el de las sillas musicales. Mientras suene la música (liquidez) todos los inversores seguirán bailando. Pero en el momento que la música deje de sonar algunos perderán su silla. Y en este sentido, aunque muchos tienen en la cabeza el año 2008, creemos más adecuado comparar la situación actual con la del año 2000, un momento en el que la Reserva Federal también inundó de liquidez el sistema ante los temores del Y2K por el cambio de milenio. Liquidez que fue retirada a partir de marzo del 2000, y que trajo consigo una corrección del 50% en el índice tecnológico Nasdaq, tras la burbuja tecnológica. Ahora hay compañías con valoraciones poco justificables como el caso de Apple o el mismo caso de Tesla, que dentro del sector del automóvil ya solo vale menos que Volkswagen. La historia no se suele repetir, pero lo cierto es que en numerosas ocasiones rima bastante. Por lo tanto, hay que tener claro las reglas del juego a las que estamos jugando, y estar muy atentos para no ser de aquellos que se puedan quedar sin silla. El consenso de mercado piensa que la Resera Federal mantendrá su actitud hasta después de las elecciones norteamericanas el próximo mes de noviembre. Pero la historia demuestra que cuando el consenso es muy amplio con respecto a un escenario futuro, éste no suele ocurrir. Por ello, máxima atención y disfrutemos del momento.   

    

La noticia amable:

España revalida su liderazgo mundial con cerca de 5.500 intervenciones y una tasa de 48,9 donantes por millón de habitantes en 2019. La donación de órganos ha crecido cerca de un 40% en los últimos seis años. El resultado de los 2.301 donantes registrados el año pasado se ha traducido en 5.449 trasplantes (una tasa de 116 por millón de personas, la más alta del mundo). Los trasplantes renales (3.423) y los pulmonares (419) han vuelto a alcanzar máximos históricos. También se han realizado 1.227 hepáticos, 300 cardíacos, 76 de páncreas y cuatro de intestino. Para mejorar aún más las tasas de donación, la ONT ha puesto en marcha el Plan 50×22, para alcanzar los 50 donantes por millón de personas en 2022. Además pretende incorporar a la sanidad privada en el circuito de la donación bajo la supervisión del Sistema Nacional de Salud, con lo que las donaciones podrían incrementarse un 10%.

La frase:

Y nos despedimos con una frase de Platón: “En una hora de juego se puede descubrir más acerca de una persona que en un año de conversación.”